El Rey Lear
El Rey Lear EL MENSAJERO.—No, señor; acabo de encontrarle de regreso.
EL DUQUE DE ALBANIA.—¿Está enterado de esa infamia?
EL MENSAJERO.—SÃ, monseñor; él fue quien delató al culpable, y si se alejó del castillo fue para dejar más libre curso al suplicio de su padre.
EL DUQUE DE ALBANIA.—Gloucester, aún estoy vivo para reconocer la adhesión que has mostrado al rey y para vengar tus ojos. Ven, amigo ven a enterarme de todos los pormenores. (Salen.)