El Rey Lear
El Rey Lear Campamento francés cerca de Douvres
Entran el CONDE de KENT y un GENTILHOMBRE.
EL CONDE DE KENT.—¿Se ha vuelto a embarcar el rey de Francia? ¿Por qué motivo?
EL GENTILHOMBRE.—HabÃa salido de sus estados sin ultimar ciertos asuntos cuyo recuerdo ha venido a alarmar su prudencia. El temor de exponer la Francia a algún peligro por un retardo mayor, ha precipitado su regreso necesario.
EL CONDE DE KENT.—¿A qué general ha confiado el mando?
EL GENTILHOMBRE.—Al mariscal de Francia, monseñor Le Fer.
EL CONDE DE KENT.—Al leer mi carta la reina, ¿ha dado muestras de dolor?
EL GENTILHOMBRE.—SÃ, señor; la tomó, leyola en mi presencia y vi que surcaban de sus mejillas numerosas lágrimas. Sin embargo, procuraba contener su dolor y con dificultad lo conseguÃa.
EL CONDE DE KENT.—¿Con qué, se ha conmovido?
