El Rey Lear

El Rey Lear

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CORDELIA.—Con lágrimas en los ojos se despide Cordelia de vosotras, favoritas de mi padre. Os conozco perfectamente y sé lo que sois; mas yo, vuestra hermana, siento invencible repugnancia en designar vuestros defectos con sus verdaderos nombres. Amad mucho a vuestro padre; recomiendo su ancianidad a vuestro pecho tan fecundo en protestas. Pero ¡ah! si aún gozase yo de su afecto, quisiera darle un asilo mejor. ¡Adiós!

REGAN.—No vengáis a prescribirnos nuestro deber.

GONERIL.—Procurad más bien complacer a vuestro esposo que, cediendo a la piedad, se digna tomaros sin fortuna y salvaros de la mendicidad. Habéis faltado a la obediencia, y merecéis que vuestro esposo os pague con la indiferencia que mostrasteis hacia vuestro padre.

CORDELIA.—El tiempo desenvolverá los repliegues donde la astucia se esconde y oculta. Las faltas que al principio vela, al fin las descubre, exponiéndolas a la vergüenza.

EL REY DE FRANCIA.—Venid, mi bella Cordelia.

Salen el REY de FRANCIA y CORDELIA.

GONERIL.—Hemos de hablar, sobre un punto que a las dos concierne. Creo que nuestro padre ha de partir esta noche.

REGAN.—Es verdad; va a vivir con vosotros; el mes próximo será nuestro turno.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker