El Rey Lear

El Rey Lear

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

EL CONDE DE GLOUCESTER.—¡Desterrado Kent! ¡Y el rey de Francia abandonando esta corte lleno de rencor! ¡Y Lear partiendo esta noche! ¡Su autoridad enajenada y él reducido al vano aparato de la dignidad real! ¡Todo trastrocado y en desorden! ¡Ah, Edmundo! ¿Qué hay de nuevo?

EDMUNDO.—(Ocultando la carta.) Nada absolutamente, señor.

EL CONDE DE GLOUCESTER.—¿Por qué tanto ahínco en ocultar esa carta?

EDMUNDO.—No tal, señor.

EL CONDE DE GLOUCESTER.—¿Qué dice ese escrito?

EDMUNDO.—Nada, señor, nada.

EL CONDE DE GLOUCESTER.—¿Dices que nada? Entonces, ¿a qué ocultarlo con tal prisa? Si nada dice, excusado era esconderlo. Veamos. Y si en realidad es nada, no necesitaré anteojos.

EDMUNDO.—Perdonadme, señor: es una carta de mi hermano que aún no he acabado de leer, pero lo que he leído basta para juzgarla indigna de que fijéis en ella vuestra vista.

EL CONDE DE GLOUCESTER.—Venga esa carta.

EDMUNDO.—Tengo la seguridad de desagradaros tanto si me niego a dárosla, como si os la entrego. Su contenido, en cuanto he podido apreciar por lo leído, es muy censurable.

EL CONDE DE GLOUCESTER.—Veamos, veamos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker