El Rey Lear

El Rey Lear

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

EL CONDE DE GLOUCESTER.—Sí, mi digno señor.

EL DUQUE DE CORNUALLES.—Si le arrestan, no habrá que temer nuevos atentados de su parte. Descansad en mí. Y vos, Edmundo, que habéis dado tan noble prueba de virtud y obediencia, quedáis agregado desde ahora a mi séquito. Necesito hombres de vuestro temple, dignos de toda confianza, y de ella os habéis hecho merecedor.

EDMUNDO.—Podéis contar siempre, señor, con mi fidelidad.

EL CONDE DE GLOUCESTER.—Os doy gracias en su nombre.

EL DUQUE DE CORNUALLES.—¿No sabéis por qué razón hemos venido a visitaros?

REGAN.—¿A esta hora extraordinaria, a través de las sombras de la noche? Necesitamos consultaros, noble conde, sobre asuntos de alguna importancia. Nuestro padre, y también nuestra hermana, nos han escrito acerca de ciertas querellas surgidas entre ellos, y creemos conveniente contestarles cuanto antes. Sus distintos mensajeros aguardan nuestros escritos. Así, pues, buen amigo, auxiliadnos con vuestro parecer; los momentos son preciosos.

EL CONDE DE GLOUCESTER.—Disponed de mí como gustéis, señora. (Salen.)


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker