El Rey Lear
El Rey Lear EDMUNDO.—¡MÃsero de ti! Pronto quedará enterado el duque de esa carta y de los sentimientos de piedad que te ha vedado. Parece que éste ha de ser un servicio asaz importante, para que me lo recompensen con todo lo que mi padre pierda. SÃ, en verdad; la juventud ha de elevarse sobre las ruinas de la vejez. (Sale.)