El Sueño de una noche de verano
El Sueño de una noche de verano QUINCIO.—Bien; se hará asÃ. Pero hay dos cosas muy difÃciles, a saber: traer la luz de la luna a una habitación; porque debéis saber que PÃramo y Tisbe se encuentran a la luz de la luna.
SNUG.—Y en la noche de nuestra representación, ¿hay luz de luna?
BOTTOM.—¡Un calendario, un calendario! Buscad en el almanaque a ver si hay luna.
QUINCIO.—SÃ; hay luna esa noche.
BOTTOM.—Pues podéis dejar abierta la ventana de la gran cámara en donde representaremos, y la luna alumbrará por allÃ.
QUINCIO.—Eso es. O bien podrá venir alguno con un haz de espinos y una linterna y decir que ha venido a desfigurar, o sea, a presentar la persona del claro de luna. Y luego hay otra cosa: hemos de tener un muro en la cámara; porque PÃramo y Tisbe, según dice la historia, hablaban por una grieta en la pared.
SNUG.—Será posible llevar un muro. ¿Qué os parece, Bottom?
BOTTOM.—Alguien tendrá que representar el muro. Que tenga consigo un poco de yeso o de argamasa o de pedazos de piedra y ladrillo para que signifiquen pared, o que ponga los dedos asÃ, y por entre las aberturas podrán hablar PÃramo y Tisbe con toda reserva.