Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II Reducida a su mínima expresión, la historia de Enrique IV de Lancaster es la de un rey usurpador amenazado por sublevaciones a las que hace frente y derrota; a su muerte, el primogénito hereda el trono. En efecto, el reinado del Enrique IV histórico estuvo jalonado por cuatro rebeliones malogradas: la conjura del abad de Westminster en 1399 (que aparece en Ricardo II, tras la coronación del nuevo rey), la rebelión de los Percy en 1403, la del arzobispo de York en 1405 y el levantamiento de Northumberland en 1408. Si se miran las fechas y se atiende al tratamiento dramático de las rebeliones, se verá que en Enrique IV no se presentan espaciadas, sino bastante apretadas y como etapas de un proceso. Así, en Shakespeare el rey se prepara para hacer frente a la sublevación de los Percy un año después de su coronación, y el encuentro (la batalla de Shrewsbury) ocurre unos pocos meses después. La insurrección del arzobispo de York, con la que comienza la segunda parte, sucede casi a continuación y concluye hacia el final de la obra, vinculada a sucesos que históricamente ocurrieron ocho años después (Enrique IV murió en 1413). En cuanto a la rebelión de Northumberland, aparece en forma de brevísima noticia y a modo de epílogo a la del arzobispo de York.
