Enrique IV
Enrique IV Entran marchando el PRÍNCIPE [y PETO]. FALSTAFF va a su encuentro, usando su bastón como si tocara un pífano[43].
¿Qué hay, muchacho? ¿Es éste el viento que corre? ¿Hay que marchar?
BARDOLFO
Sí, por parejas, como en la cárcel.
POSADERA
Oídme, Alteza, os lo ruego.
PRÍNCIPE
¿Qué dice doña Prisas? ¿Qué tal tu marido? Le quiero bien; es hombre honrado.
POSADERA
Por Dios santo, oídme.
FALSTAFF
Anda, déjala en paz y óyeme a mí.
PRÍNCIPE
¿Qué quieres, Juan?
FALSTAFF
La otra noche me dormí aquí, detrás de la cortina, y me limpiaron el bolsillo. Esta casa se ha vuelto un burdel: roban bolsillos.
PRÍNCIPE
¿Qué has perdido, Juan?
FALSTAFF
¿Me creerás, Hal? Tres o cuatro pagarés de cuarenta libras cada uno y un anillo de sello de mi abuelo.