Enrique IV
Enrique IV PRÍNCIPE
Una pequeñez de nada.
POSADERA
Eso le he dicho, señor, y le he dicho que os he oído a vos decirlo. Y, señor, dice pestes de vos, como el malhablado que es, y dice que os va a zurrar.
PRÍNCIPE
¡Cómo! No puede ser.
POSADERA
Si miento, ni soy fiel, ni honrada, ni mujer.
FALSTAFF
Ni eres más fiel que una prójima, ni más honrada que un zorro acosado y, en cuanto a «mujer», la más descocada es una santa a tu lado. ¡Vamos, quita, cosa!
POSADERA
¿Cosa? Decid, ¿qué cosa?
FALSTAFF
¿Qué cosa? Una cosa para dar gracias a Dios.
POSADERA
Yo no soy nada para dar gracias a Dios, que os enteréis. Soy mujer de hombre honrado y, quitando que seáis caballero, sois un infame por decirme eso.
FALSTAFF
Y, quitando lo de mujer, tú eres una bestia por negarlo.
POSADERA
¿Qué bestia, granuja, eh?