Enrique IV
Enrique IV que en la cruenta batalla de Shrewsbury[2]
ha derrotado al joven Hotspur y a sus tropas,
apagando el fuego de la osada rebelión
con sangre de rebeldes. Mas, ¿por qué
digo tan pronto la verdad? Mi trabajo
es divulgar que Enrique Monmouth sucumbió
a la fiera espada del noble Hotspur
y que el rey, ante la furia de Douglas,
dobló su ungida cabeza hasta la muerte.
Esto lo he rumoreado por los pueblos,
desde el campo real de Shrewsbury
hasta este castillo de piedras corroídas,
donde el padre de Hotspur, el viejo Northumberland,
se finge enfermo. Los mensajeros se afanan,
y ni uno de ellos trae más noticias
que las de mis lenguas, que dan buen consuelo,
pero falso, y peor que un mal auténtico.
Sale.