Enrique IV
Enrique IV FALSTAFF
Acércate, Dora.
PISTOLA
Ni hablar. Óyeme, cabo Bardolfo: podría despedazarla, me vengaré de ella.
PAJE
Vamos, volved abajo.
PISTOLA
Antes he de verla condenada;
en el lago maldito de Plutón, ¡voto a…!,
en el abismo infernal,
con Erebo y los viles tormentos.
Firme el anzuelo y la caña.
¡Abajo, perros! ¡Abajo, impostores!
¿No tenemos aquí a Irene?[27]
[Desenvaina.]
POSADERA
Mi buen capitán Pichola, callad, que es tarde. Os lo ruego, agravad vuestra cólera.
PISTOLA
¡Buen modo de obrar! ¿Pueden las bestias de carga
y los viciados pencos asiáticos,
que al día sólo andan treinta millas,
compararse con Césares, Caníbales[28] y griegos troyanos?
Pues no. Que ardan con el rey Cerbero[29]
y que el cielo brame. ¿Reñir por minucias?