Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca HAMLET.—Una acción tal que empaña el cándido rubor de la decencia, llama hipocresÃa a la virtud, quita la rosa de la frente al amor puro dejándole un estigma, vuelve los esponsales tan falsos como juramentos de tahúr. Ah, tal acción que del sagrado contrato arranca el alma, cambiando en palabrerÃa la santa religión. El cielo enrojece sobre esta sólida esfera y, con triste semblante, como si aguardara el DÃa del Juicio, está angustiado por tu acción.
REINA.—¡Ay de mÃ! ¿Qué acción, que se anuncia tronando y rugiendo?