Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca HAMLET.—¡A él, a él! ¡Mira qué semblante demacrado! Si predicase a las piedras, su causa y su figura las ablandarÃa. —No me mires, no sea que tu acto compasivo cambie mi duro propósito. Mi objeto perderÃa su color: llanto en vez de sangre.
REINA.—¿A quién le dices eso?
HAMLET.—¿No ves nada ah�
REINA.—No, nada; aunque veo todo lo que hay.
HAMLET.—¿Ni has oÃdo nada?
REINA.—No, sólo nuestras voces.
HAMLET.—¡Ah, mira! ¡Ve cómo se aleja! ¡Mi padre, vestido como en vida! ¡Mira cómo sale por la puerta!
(Sale el Espectro.)
REINA.—No es más que un ensueño de tu mente. El delirio es muy hábil en crear apariciones.