Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca HAMLET.—No donde come, sino donde es comido: tiene encima una asamblea de gusanos polÃticos. El gusano es el gran emperador de la dieta. Nosotros engordamos engordando animales, y asà estamos gordos para los gusanos. El rey gordo y el mendigo flaco son dos viandas posibles: dos platos, la misma mesa. Ahà se acaba.
REY.—¿Qué quieres decir con eso?
HAMLET.—Nada, sólo mostraros cómo un rey puede viajar por las tripas de un mendigo.
REY.—¿Dónde está Polonio?
HAMLET.—En el cielo. Mandad que le busquen. Si allà no le encuentra el mensajero, buscadle vos mismo en el otro sitio. Si no le encontráis de aquà a un mes, os llegará el olor al subir a la galerÃa.
REY.—¡Buscadle allÃ!
HAMLET.—Os estará esperando.
(Salen algunos del acompañamiento.)
REY.—Hamlet, por tu propia seguridad, que tanta inquietud me produce como llanto lo que has hecho, tu acción exige tu marcha inmediata. Prepárate, la nave está presta, el viento acompaña, te aguarda la escolta y todo está a punto para ir a Inglaterra.
HAMLET.—¿Inglaterra?
REY.—SÃ, Hamlet.
HAMLET.—Bueno.
REY.—Asà lo verás cuando sepas mi intención.