Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca CAPITÁN.—Para decir la verdad, sin añadir nada, vamos a ganar una pequeña franja de terreno que no tiene más beneficio que el prestigio. Si hubiera de pagar cinco ducados, cinco, yo no lo tomaría en arrendamiento; ni les producirá al Rey de Noruega o al de Polonia una suma mayor, aunque se venda en propiedad absoluta.
HAMLET.—Pues entonces los polacos no la defenderán.
CAPITÁN.—Sí, ya tiene guarniciones.
HAMLET.—Dos mil almas y veinte mil ducados no resolverán la cuestión de esta paja. Es el tumor de la mucha riqueza y paz que se rompe hacia adentro, y no muestra por fuera la causa por la que muere el hombre. Os lo agradezco humildemente, señor.
CAPITÁN.—Quedad con Dios, señor. (Se va.)
ROSENCRANTZ.—¿Vamos allá, si os place, señor?