Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca HAMLET.—Más gracia para tu alma, que conocerle es pecado. Posee tierras, muchas y fértiles. Con que un animal sea dueño de animales, ya tiene el pesebre en la mesa del rey. Este es un rústico, pero, como digo, con grandes extensiones de estiércol.
OSRIC.—Mi querido señor, si vuestra gentileza se hallara ociosa, os transmitirÃa un mensaje de Su Majestad.
HAMLET.—Señor, le prestaré oÃdos con toda entrega de espÃritu. Dadle a vuestro gorro el uso debido: es para la cabeza.
OSRIC.—Gracias, Alteza. Hace mucho calor.
HAMLET.—No, creedme: hace mucho frÃo. El viento es del norte.
OSRIC.—En efecto, señor; hace bastante frÃo.
HAMLET.—Para mi complexión hace un calor sofocante.
OSRIC.—Sobre manera, Alteza. Hace mucho bochorno, como quien dice… ¿Cómo decirlo? Pero, señor, Su Majestad me manda participaros que ha hecho una gran apuesta en favor vuestro. Señor, se trata de…
HAMLET.—Acordaos de cubriros.
OSRIC.—No, mi buen señor, de veras; por respeto. Alteza, no ignoráis la excelencia de Laertes con su arma.
HAMLET.—¿Y cuál es?
OSRIC.—Estoque y daga.