Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca HAMLET.—Son dos armas. Pero, en fin…
OSRIC.—Señor, el rey ha apostado seis corceles berberiscos, a los cuales, según creo, Laertes ha contrapuesto seis estoques y puñales franceses con todos sus adherentes, tales como el cinto, los tahalÃes, etcétera. En verdad, tres de las portaderas son muy gratas al gusto, muy acordes con la empuñadura, un auténtico primor y de extremada fantasÃa.
HAMLET.—¿A qué llamáis «portaderas»?
OSRIC.—Señor, las portaderas son las correas.
HAMLET.—El término serÃa más propio si pudiéramos ceñirnos un cañón. Entre tanto, llámense correas. Mas sigamos. Seis caballos berberiscos contra seis espadas francesas, con sus adherentes y tres portaderas de extremada fantasÃa. Es la apuesta francesa contra la danesa. ¿Por qué se ha «contrapuesto», como vos decÃs?
OSRIC.—Señor, el rey ha apostado que en doce asaltos entre vos y Laertes, él no os ganará por más de tres. Laertes ha apostado por nueve de los doce[38]. PodrÃa ponerse a prueba de inmediato si Vuestra Alteza se dignase responder.
HAMLET.—¿Y si respondo que no?
OSRIC.—Señor, quiero decir si accedierais a enfrentaros.