Hamlet
Hamlet se sientan junto a la mesa, y todos los demás según su clase
ocupan los lugares restantes. Quedan en pie los criados
que sirven las copas, Hamlet y Laertes, que se disponen a batallar,
y Horacio y Enrique en calidad de jueces o padrinos.
CLAUDIO.— No temo perder. Yo os he visto ya esgrimir a entrambos y, aunque él haya adelantado después, por eso mismo el premio es mayor a favor nuestro.
Enrique presenta varios floretes. Hamlet toma uno y Laertes escoge otro.
LAERTES.— Este es muy pesado. Dejadme ver otro.
HAMLET.— Este me parece bueno… ¿Son todos iguales?
ENRIQUE.— SÃ, señor.