Hamlet
Hamlet POLONIO.— Y eso basta para haberle trastornado asÃ. Me pesa no haber juzgado con más acierto su pasión. Yo temà que era sólo un artificio suyo para perderte… ¡Sospecha indigna! ¡Eh! Tan propio parece de la edad anciana pasar más allá de lo justo en sus conjeturas como lo es de la juventud la falta de previsión. Vamos, vamos a ver al rey. Conviene que lo sepa. Si le callo este amor, serÃa más grande el sentimiento que pudiera causarle teniéndolo oculto, que el disgusto que recibirá al saberlo. Vamos.
Salón de palacio.
CLAUDIO, Gertrudis, Ricardo, Guillermo, acompañamiento.
