La fierecilla domada
La fierecilla domada ¿Dónde está ese hatajo de inútiles? ¿De modo que nadie a la puerta para tenerme el estribo y para recoger al caballo? ¿Dónde está Nataniel? ¿Dónde Gregorio? ¿Dónde Felipe?
LOS CRIADOS:
¡AquÃ! ¡AquÃ, señor! ¡AquÃ!
PETRUCHIO:
¡AquÃ! ¡AquÃ, Señor! ¡AquÃ! ¡Tarugos! ¡Asnos! ¡Unos grandes asnos!, he aquà lo que sois. Aquà estáis, pero nadie se ha presentado para servirnos. Nadie para saludarnos y desearnos la bienvenida. ¿Dónde, está ese idiota, ese papanatas al que he enviado por delante?
GRUMIO:
Aquà estoy, señor, tan idiota como de costumbre.
PETRUCHIO:
¡Palurdo!, ¡rocÃn de cervecero!, ¡hijo de zorra! ¿No te habÃa dicho que salieses a esperarme al parque en unión de esta cuadrilla de gaznápiros?
GRUMIO: