La fierecilla domada
La fierecilla domada ¡Detente animal, que me tuerces el pie!… (Le pega.) ¡Toma! ¡Asà tendrás más cuidado al sacar la otra!… Alégrate, Lina… Pero ¿no hay agua? (Entra un criado trayéndola.) ¿Y dónde está Troilus, mi podenco? En cuanto a ti, bribón, escapa de aquà y ve a rogar a mi primo Fernando que venga. (El criado sale.) Se trata de alguien, Lina al que será preciso que abraces y al que quiero que conozcas. ¿Dónde están mis zapatillas? Y esa agua, ¿llega o no llega? (Le presentan la aljofaina por segunda vez.) Ven Lina, ven a lavarte, y de todo corazón, sé la bienvenida. (Empuja al criado, que deja caer el agua.) ¡Idiota! ¡Hijo de perdida! ¡Ni que decir tiene que la has tirado toda! (Le pega.)
CATALINA:
Tened paciencia, os lo ruego. Lo ha hecho sin querer.