La fierecilla domada

La fierecilla domada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

PETRUCHIO:

Pues yo digo, Lina, que estaba toda quemada; toda seca. Y la carne a tal punto asada me está enteramente prohibida. No debo ni probarla. Parece ser que produce bilis y que mueve a la cólera. Vale, pues, más para nosotros dos que de naturaleza somos ya un poco irritables, quedarnos en ayunas, que comer una carne como ésta, demasiado asada. Ten paciencia. Mañana irá la cosa mejor. Ea, ven. Voy a conducirte a la cámara nupcial.

(Salen seguidos de Curtis. Los criados entran poco a poco.)

NATANIEL:

Pedro, ¿viste jamás cosa semejante?

PEDRO:

La está domando a fuerza de imitar su carácter. (Curtis vuelve.)

GRUMIO:

¿Dónde está?

CURTIS:

En el cuarto de su mujer, pronunciando un gran discurso sobre la continencia. Maldice, jura truena de tal modo que la pobre criatura no sabe ya qué hacer, adónde mirar ni qué decir. Ha acabado por sentarse y está como alguien que acaba de despertar de un sueño. (Entra Petruchio.)

PETRUCHIO:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker