La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III REINA ISABEL: ¡Milord de Gloucester, he soportado demasiado vuestros groseros insultos y vuestras amargas ironÃas! ¡Por el cielo que informaré a Su Majestad de estos odiosos ultrajes a que a menudo estoy expuesta! ¡Más me valdrÃa ser mÃsera campesina que una gran reina bajo condición de aguantar tales ataques, escarnios e insolencias!
Entra la REINA MARGARITA, que permanece en el foro[32].
¡Siento poca alegrÃa en ser reina de Inglaterra!
REINA MARGARITA:(Aparte). ¡Y que esa poca sea disminuida! ¡Dios, te lo suplico! ¡Ese honor, trono y alcurnia me pertenecen!
GLOUCESTER: ¡Cómo! ¿Me acusáis con contárselo al rey? ¡DecÃdselo y no os quedéis corta! ¡Mirad: cuanto he dicho lo sostendré en presencia del rey! ¡Arrostro la aventura de ser enviado a la Torre! ¡Ya es hora de hablar! ¡Se han olvidado por completo mis servicios!
REINA MARGARITA:(Aparte). ¡Fuera demonio! ¡Yo los recuerdo demasiado! ¡Tú asesinaste a mi esposo Enrique en la Torre, y a mi pobre hijo Eduardo en Tewksbury!