La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III ARZOBISPO: Aquà viene un mensajero. ¿Qué noticias hay?
MENSAJERO: Tales, milord, que me duele repetirlas.
REINA ISABEL: ¿Cómo está el prÃncipe?
MENSAJERO: Bien, señora, y en salud.
DUQUESA: ¿Cuáles son tus noticias?
MENSAJERO: Lord Rivers y lord Grey[61] han sido conducidos en prisión a Pomfret, y con ellos sir Thomas Vaughan.
DUQUESA: ¿Quién lo ha ordenado?
MENSAJERO: Los poderosos duques de Gloucester y Buckingham.
REINA ISABEL: ¿Por qué delito?
MENSAJERO: Os digo cuanto sé. Por cuál motivo o qué causa han sido encarcelados los nobles, lo desconozco en absoluto, mi venerable señora.
REINA ISABEL: ¡Ay de mÃ! ¡Preveo la ruina de mi casa! ¡El tigre ha hecho ya presa en el débil cervatillo! ¡La insolente tiranÃa se proyecta sobre el inocente e indefenso trono! ¡Sed bienvenidas, destrucción, sangre y matanza! ¡Veo como en un mapa el fin de todo!