La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III GLOUCESTER: Presenta a lord William mis respetos. Dile, Catesby, que el antiguo partido de sus fieros adversarios verterá mañana su sangre en el castillo de Pomfret, y en señal de alegría por esta buena nueva recomiéndale de mi parte, milord, que dé a mistress Shore[63] dulce beso de más.
BUCKINGHAM: Ve, querido Catesby; ejecuta hábilmente tu comisión.
CATESBY: Mis queridos lores, lo mejor que pueda.
GLOUCESTER: ¿Tendremos noticias vuestras antes de acostarnos, Catesby?
CATESBY: Las tendréis, milord.
GLOUCESTER: En Crosby-Place nos encontraréis a ambos.
Sale CATESBY.
BUCKINGHAM: Ahora milord, ¿qué haremos si advertimos que lord Hastings no se presta a nuestro complots?
GLOUCESTER: Cortarle la cabeza… algo dispondremos. Y mira, cuando sea rey, reclámame el condado de Hereford y todos los bienes muebles de que estaba en posesión el rey mi hermano.
BUCKINGHAM: Reclamaré esa promesa de manos de Vuestra Gracia.
GLOUCESTER: Y cuenta que será cumplida con satisfacción… Vamos, cenemos temprano a fin de que podamos digerir nuestros proyectos en alguna forma.