Las alegres comadres de Windsor

Las alegres comadres de Windsor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ESCENA II

Cuarto en la posada de la Liga

Entran FALSTAFF y PISTOL

FALSTAFF.—No te prestaré ni siquiera un penique.

PISTOL.—Pues entonces haré del mundo una ostra y la abriré con mi espada. Devolveré la suma en mercancía robada.

FALSTAFF.—Ni un penique. He tenido a bien dejaros tomar mi nombre para que tomaseis dinero sobre prendas. He atormentado a mis amigos para que vos y vuestro compinche Nym obtuvierais tres prórrogas; o de lo contrario habríais tenido que ir a parar tras de las rejas, como un par de monos enjaulados. Tengo el alma condenada al infierno, por haber jurado a caballeros amigos míos, que erais buenos soldados y bravos mozos, y cuando la Sra. Bridget perdió el mango de su abanico, respondí sobre mi honor de que tú no lo habías tomado.

PISTOL.—¿Y no tuviste tu parte? ¿No recibiste quince peniques?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker