Las alegres comadres de Windsor

Las alegres comadres de Windsor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

SLENDER.—¿La señorita Ana Page? Tiene cabellos castaños y habla tímidamente como cumple a una mujer.

EVANS.—De cuantas hay en el mundo, es ella precisamente la que podríais desear. Y su abuelo (guárdele Dios una resurrección feliz) en su lecho de muerte le dejó setecientas libras en dineros, y oro y plata, para cuando cumpla los diez y siete años. Sería cosa muy cuerda dejar vuestras disputas y procurar un matrimonio entre el señor Abraham y la señorita Ana Page.

POCOFONDO.—¿Setecientas libras le dejó su abuelo?

EVANS.—Sí, por cierto. Y su padre le dará aún mejor caudal.

POCOFONDO.—Conozco a la señorita: tiene buenas prendas.

EVANS.—Setecientas libras y esperanzas de heredar más, no son malas prendas.

POCOFONDO.—Bien. Busquemos al digno señor Page. ¿Está allí Falstaff?

EVANS.—¿Habré de deciros una mentira? Desprecio al mentiroso, como desprecio a uno que es falso, o como desprecio a uno que no es sincero. El caballero sir Juan está allí y os ruego que os dejéis guiar por los que os quieren bien. Llamaré a la puerta y preguntaré por el señor Page. (Golpea.) ¡Hola! ¡Dios bendiga vuestra casa!

Entra Page


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker