Las alegres comadres de Windsor

Las alegres comadres de Windsor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ESCENA II

Una calle de Windsor

Entran la señora PAGE y ROBIN

Sra. PAGE.—No; sigue adelante, galancito mío. Tú debías ir detrás y ahora vas a la cabeza. ¿Te gusta más hacer que te sigan mis ojos, o seguir con los tuyos los talones de tu señor?

ROBIN.—A fe mía que prefiero ir delante como un hombre, que seguirle como un enano.

Sra. PAGE.—¡Oh! Eres un chico zalamero. Veo que pararás en cortesano

Entra Ford

FORD.—Me alegro de encontraros, señora Page. ¿A dónde vais?

Sra. PAGE.—Por cierto que a ver a vuestra esposa. ¿Está en casa?

FORD.—Sí, y tan ociosa, por falta de compañía, que no sé cómo no se le caen los cuartos. Se me figura que, si muriesen vuestros maridos, os casaríais las dos.

Sra. PAGE.—De seguro con otros dos maridos.

FORD.—¿Dónde hubisteis este bonito gallo de campanario?

Sra. PAGE.—Por nada puedo acordarme del nombre del sujeto de quien lo adquirió mi esposo. Muchacho ¿cómo se llama tu señor?

ROBIN.—El señor Juan Falstaff.

FORD.—¡El señor Juan Falstaff!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker