Mucho ruido y pocas nueces
Mucho ruido y pocas nueces BENEDICTO.— ¡Basta! ¡Me comprometo a desafiarle! ¡Permitidme que os bese la mano y me despida de vos! ¡Por esta mano, que Claudio me dará satisfacción cumplida! ¡Juzgad de mà después que hablen los hechos! ¡Id a consolar a vuestra prima! Debo decir que ha muerto. ¡Y con esto, adiós! (Salen.)