Mucho ruido y pocas nueces

Mucho ruido y pocas nueces

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Escena IV

Aposento en la casa de Leonato.

Entran LEONATO, ANTONIO, BENEDICTO, BEATRIZ, MARGARITA, ÚRSULA, FRAY FRANCISCO y HERO.

FRAILE.— ¿No os dije que era inocente?

LEONATO.— Lo son también el príncipe y Claudio, que la acusaron, víctimas de un error sobre el cual habéis oído discutir. Pero Margarita tiene su parte de responsabilidad en ello, aunque las cosas ocurrieran contra su voluntad, como se infiere, verdaderamente, del curso de su interrogatorio.

ANTONIO.— Vaya, me alegro de que todo acabe tan bien.

BENEDICTO.— Y yo también, pues, de otro modo, a fe que estaba obligado a pedir cuentas al joven Claudio.

LEONATO.— Está bien. Hija mía y vosotras todas, señoritas, retiraos a un aposento, y cuando envíe a buscaros, venid con antifaces. El príncipe y Claudio han prometido visitarme a esta hora. (Salen las damas.) Ya conocéis vuestro papel, hermano. Habéis de hacer de padre de la hija de vuestro hermano, y entregarla al joven Claudio.

ANTONIO.— Representaré mi papel con semblante inmóvil.

BENEDICTO.— Monje, creo que voy a tener que molestaros.

FRAILE.— ¿Para qué, signior?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker