Mucho ruido y pocas nueces

Mucho ruido y pocas nueces

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

BEATRIZ.— ¿No me amáis vos?

BENEDICTO.— En verdad que no; no más de lo razonable.

BEATRIZ.— Vaya, entonces mi prima, Margarita y Úrsula se han engañado de medio a medio, pues juraron que sí.

BENEDICTO.— Ellos juraron que estabais medio enferma de amor por mí.

BEATRIZ.— Y ellas juraron que estabais casi muerto de amor por mí.

BENEDICTO.— No hay nada de eso. ¿De manera que no me amáis?

BEATRIZ.— No, en verdad; solamente como recompensa amistosa.

LEONATO.— Vamos, sobrina, estoy seguro de que amáis al caballero.

CLAUDIO.— Y yo estoy seguro de que él la ama, pues he aquí un papel escrito de su mano, un soneto cojo, de su propia y singular invención, dedicado a Beatriz.

HERO.— Y he aquí otro, escrito de mano de mi prima, caído de su bolsillo, que contiene su afección por Benedicto.

BENEDICTO.— ¡Milagro! ¡He aquí nuestras propias manos contra nuestros corazones! Vamos, te tendré; pero, por esta luz, que te tomo por lástima.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker