Mucho ruido y pocas nueces
Mucho ruido y pocas nueces BORACHIO.— El veneno de que disponéis a vos toca el aderezarlo. Buscad a vuestro hermano, el prÃncipe; no vaciléis en decirle que empañarÃa su honor uniendo al reputado Claudio —cuyos méritos ensalzaréis hasta lo sumo— a una ramera pervertida, a una tal como Hero.
DON JUAN.— Y qué prueba alegaré.
BORACHIO.— Prueba sobrada para engañar al prÃncipe, vejar a Claudio, hundir a Hero y matar a Leonato. ¿Qué otro resultado podéis desear?
DON JUAN.— Soy capaz de cualquier cosa con tal de ultrajarlos.