Mucho ruido y pocas nueces
Mucho ruido y pocas nueces JardÃn de Leonato.
Entra BENEDICTO.
BENEDICTO.— ¡Muchacho!
Entra un PAJE.
PAJE.— ¿Señor?
BENEDICTO.— En la ventana de mi alcoba hay un libro; tráemelo acá al jardÃn.
PAJE.— Ya estoy aquÃ, señor.
