Mucho ruido y pocas nueces

Mucho ruido y pocas nueces

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

BENEDICTO.— Señora, ¿habéis compartido su lecho la noche última?

BEATRIZ.— No, en verdad, no; pero hasta anoche hemos dormido juntas estos doce meses.

LEONATO.— ¡Confirmado, confirmado! ¡Oh, la verdad es más sólida, aunque ya fue reforzada con barrotes de hierro! ¿Iban a mentir los dos príncipes? ¿Iba a mentir Claudio, que la amaba de modo que hablando de su impureza la lavaba con sus lágrimas? ¡Dejadla! ¡Dejadla que muera!

FRAILE.— Oídme un instante. Si he callado tanto tiempo, y dejado seguir su curso a este accidente, ha sido sólo por observar a la dama. Mil apariciones ruborosas han turbado su rostro; mil sonrojos inocentes han cedido su puesto a blancuras angélicas; y en sus ojos brillaba un fuego como para quemar los errores sostenidos por los príncipes contra su real virginidad. Tratadme de loco; no tengáis confianza en mis observaciones, que con el sello de la experiencia confirma el extracto de mi estudio; no concedáis nada a mis años, a mi dignidad, a mi vocación, ni a mi sagrado ministerio, si esta adorable señora no ha sido aquí víctima de algún error mordaz.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker