Otelo
Otelo quizá sea honesta. Mas, decidme,
¿no la habéis visto con un pañuelo
en la mano, bordado de fresas?
OTELO
Uno así tiene ella: fue mi primer regalo.
YAGO
No lo sabía. Mas hoy he visto a Casio
limpiarse la barba con un pañuelo así,
y seguro que era el de ella.
OTELO
Como sea ese…
YAGO
Como sea ese u otro que sea suyo,
la incrimina con las otras pruebas.
OTELO
¡Tuviera el infame diez mil vidas!
Una es poco, una no es nada para mi venganza.
Ahora ya veo que es cierto. Mira, Yago,
cómo echo al aire mi estúpido amor; adiós.
¡Negra venganza, sal de tu cóncava celda!
¡Amor, entrega corona y trono querido
al odio salvaje! ¡Estalla, corazón, y suelta
esa carga de lenguas de áspid!
Se arrodilla.
YAGO
Sosegaos.
OTELO