Otelo
Otelo Acojo tu afecto con franca aceptación,
no con vana gratitud, y sin más demora
te pongo a prueba. De aquà a tres dÃas
quiero que me digas que Casio no vive.
YAGO
Mi amigo está muerto. Lo mandáis
y está hecho. Mas a ella dejadla que viva.
OTELO
¡Asà se condene la zorra! ¡Maldita, maldita!
Vamos, ven conmigo. Voy a proveerme
de algún medio rápido para acabar
con el bello demonio. Desde ahora eres mi teniente.
YAGO
Vuestro para siempre.
Salen.