Otelo
Otelo Unos por un lado, otros por otro.— ¿Sabes
dónde podemos capturarla con el moro?
RODRIGO
A él creo que puedo hallarle, si os hacéis
con una buena escolta y me seguÃs.
BRABANCIO
Pues abre la marcha. Llamaré en todas las casas;
me darán ayuda en muchas.— ¡Armas!
¡Y traed a la guardia nocturna! —
Vamos, buen Rodrigo; serás recompensado.
Salen.