Poesias
Poesias es menos la vergüenza que me toca.
»”Si muchas vi, ninguna cuya llama
pudiera calentarme el corazón
o hiciera que mi afecto se inquietara
o distrajera mi ocio con su ardor.
Quizá dañé, mas ni una me dañó:
su corazón, no el mío, fue vasallo,
y yo reiné como amo soberano.
»”Dolidas, me cubrían de trofeos
—rubíes rojo sangre, céreas perlas–
creyendo transmitirme, así, con ellos,
su anhelo y su aflicción, que representan
el blanco exangüe, la pasión bermeja,
reflejos del terror y del recato,
tan íntimos y, al tiempo, tan osados.
»”Y mira los cabellos engastados
en tiernos relicarios de metal
que tantas me mandaron, suplicando,
llorosas, que tuviera a bien guardar,
cada uno con sus gemas y, además,
con lúcidos sonetos que acrecientan
la talla y el valor de cada piedra.
»”Loaban al diamante duro y bello,
dotado de indivisas propiedades;
a la esmeralda, cuyo verde fresco
repara las penumbras oculares;
al ópalo, al zafiro azur, capaces