Poesias

Poesias

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Rodeó su dulce cuello y, abrazada,

los dos semblaban uno, cara a cara.

Por fin, él, sin aliento, se desprende,

y hurta el coral jugoso que es su boca,

el néctar que los labios de ella beben

con más afán y sed cuanto más toman.

Ella ávida y copiosa, él presionado,

de nuevo ruedan, labio contra labio.

Cayó la presa en garras del deseo

que ya se ceba en él y es insaciable.

Sus labios mandan y los de él, sin peros,

le dan lo que ella exige por rescate,

y su avidez de buitre es tan mezquina

que secará el tesoro que rapiña.

Sabiendo que el trofeo es tierno, empieza

a hacer acopio de él con ciega furia.

Su rostro hierve, su sangre se altera

y un lúbrico valor brutal la impulsa

a ahogar en el olvido la razón,

la honra, la zozobra y el pudor.

Febril y desbravado a abrazos como

un pájaro que al tacto se hace dócil,

cansado de escapar como ágil corzo,

o infante consolado a pulso, Adonis

consiente a su rapaz, y ella se sirve

con creces, mas no tanto cuanto pide.

¿Qué cera, por más fría, no se ablanda


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker