Ricardo II
Ricardo II El rey vendrá por esta vÃa.
Por aquà se llega al alta torre,
Que erigiera César en su dÃa,
A que su mal recuerdo, no se borre.
En su seno de pizarra frÃa,
Sumirán a mi amado esposo,
VÃctima del prÃncipe orgulloso,
El cruel y poderoso Bolingbroke.
Si a su reina no niega el consuelo,
Un descanso, denos este suelo.
Entra Ricardo bajo guardia.
Mas mirad; más bien, no ved
Mi rosa marchitarse. Cuidad,
Que de pena, no os volváis rocÃo
De lágrimas , para lavar sus pies.
Y tú Torre, cual de antigua Troya,
Que haces a Ricardo, el mausoleo,
Rey, ex derrocamiento ateo,
Tú, augusta y noble residencia,
¿Porqué acoges su presencia,
Si el triunfo reside en un burdel?
REY RICARDO
No te duelas, mujer bella, aún no,
Pues tu pena habrÃa de matarme,
Cree más bien que fue la vida un sueño,
Del que he debido despertarme,
