Ricardo II
Ricardo II Pues todo le diste en heredad.
Él, en cambio, al verte, ha de pensar,
Que como supiste bien planear
Cómo a oleados reyes derribar,
Entonces, a él, con bravo celo,
Desde el trono, de cabeza al suelo,
También sabrás defenestrar.
El vano amor de los perversos,
Muy pronto, en miedo se transforma,
Miedo en odio, veloz, se torna,
El odio, en amenaza y muerte.
NORTHUMBERLAND
¡ Caiga culpa sobre mi cabeza!
Separaos, por fin, despedios.
REY RICARDO
Divorciado! Mala gente causáis
Doble divorcio. De mi corona,
Primero, de mi esposa luego.
Te beso, pues ya, en despedida,
Como entonces, cuando fuiste mía.
Northumberland me manda al norte,
Donde el frío y la enfermedad
Muerte causan. A la salvedad,
Mi reina, tú a la bella Francia
Marchas, desde donde, Primavera,