Ricardo II
Ricardo II REY RICARDO
He estudiado cómo comparar
Con el mundo, esta amarga prisión.
Mas, del mundo, inmensa es población,
Mientras que éste, es vacuo lugar,
Sólo conmigo, puédese contar.
Terco, como soy, ahora invento,
Mi alma y mi cerebro, en casamiento
Que procreen mil y un pensamiento,
Tal, de teatro, excéntricos actores,
Caprichosos, de móviles humores,
Entre ellos, divinos, los mejores,
Escrupulosos o contradictores,
Los peores. Nos dicen: “Ven a mí”
O en cambio: “Más fácil es que pase
Un camello por, de una aguja,
El ojo, que un rico, se salve.”
Pensamientos hay, y fantasías
Que revelan vanas ambiciones
De milagros locos, improbables:
Que con las débiles uñas mías,
Pueda cavarme paso por el muro,
De este gran castillo, costillar.
No lograrlo, y soñándolo, morir.
Mal de muchos, consuelo es de tontos.
Consuélase el mísero mendigo,