Ricardo II
Ricardo II Al cepo, sufriendo, condenado,
Que otros hubo, y habrá quienes
Caigan en este mismo estado.
Así yo actúo en piel de muchos,
Ninguno satisfecho: Soy un rey,
Traición me torna en pordiosero.
O penuria pídeme vuelva a rey ser.
Y vuelvo a ser rey y, poco a poco,
Me depone, de nuevo, Bolingbroke,
Y nada soy. Todo hombre que haya,
Satisfacción o calma, no halla,
Hasta que descubra nada ser.
Música
¿Oigo música? ¡Ah! El compás.
La dulce música, perdido el tacto
Y proporción, no da solaz,
Sino amargor. Así es de facto
En vida humana, musicalidad.
Para eso es, de mi oído, habilidad.
Detecto destiempo y discordancia.,
Mas para mis propios contratiempos,
Y buena concordia de mi estado,
No tuve oído acompasado.
Malgasté tiempo, hoy acabado
Y Cronos me ha hecho su reloj.
De mis ojos, sobre la blanca luna,
Mi índice, de dial, marca las horas,