Romances
Romances su necesario aplomo?
Las necias multitudes así actúan
cuando alguien se desmaya:
se acercan a ayudar y detienen el aire
que haría revivirlo; también el vulgo,
súbdito de un buen rey, olvida su papel
y en su amor obsequioso, mas sin tacto,
incurre en molestia.
Entra ISABELLA.
¿Qué ocurre, hermosa joven?
ISABELLA Vengo a saber cuál es vuestro deseo.
ANGELO (Aparte.) Que lo supieras me agradaría más
que el que lo preguntaras.
(A ISABELLA.) Vuestro hermano no puede vivir.
ISABELLA Aun así, el cielo guarde a vuestra señoría.
ÁNGELO Pero puede vivir un tiempo,
y aun tanto como nosotros; mas debe morir.
ISABELLA ¿Por sentencia vuestra?
ÁNGELO Sí.
ISABELLA ¿Cuándo, os suplico?
Para que en ese tiempo, largo o corto,
pueda prepararse y su alma no enferme.
ÁNGELO Ah, ¡vergüenza de esos sucios vicios!
Perdonar a quien ha robado un hombre a la naturaleza