Romances
Romances Música.
Traed a nuestra hija con sus galas nupciales,
como si el mismo Júpiter fuera a desposarla.
Al ser concebida, y antes de intervenir Lucina,
la naturaleza rodeó de dicha su presencia
y, reunidos en consejo, se sentaron los planetas
a urdir las mejores perfecciones para ella.
Entra la HIJA DE ANTÍOCO.
PERICLES Vedla, viene ataviada como la primavera.
De todas las gracias es ella la primera
y su pensamiento destaca en excelencia.
Su rostro es libro de alabanzas: allí se leen
solo placeres exquisitos y en él no tienen
cabida las tristezas: la ira traicionera
jamás será su dulce compañera.
¡Oh, dioses, que me creasteis hombre y que mandáis
sobre el amor, y que mi pecho ávido llenáis
de deseos de probar este fruto celestial
o morir en el intento, acudid en mi ayuda
y dadme, así como yo acato vuestra voluntad,
la gracia de lograr esta inmensa ventura!
ANTÍOCO Príncipe Pericles…
PERICLES … que querría ser hijo del gran Antíoco.