Romances
Romances que con su hija es incestuoso,
y a un mejor príncipe y señor
actuar fielmente y con honor.
Haced silencio, ahora, os lo ruego,
pues aún no acaban sus desvelos.
Veréis cómo el que bien se apaña
pierde una miga y gana una montaña.
El hombre de buen proceder,
a quien mi bendición daré,
aún sigue en Tarso, cuya gente
cree en sus palabras ciegamente
y para no olvidar su gesto
le han erigido un monumento.
Mas vuestros ojos serán testigos
de lo contrario: ¿para qué sigo?
Escena muda.
Por una puerta entran, conversando, PERICLES y Cleón, seguidos de su séquito. Por otra puerta entra un caballero con una carta para PERICLES. PERICLES muestra la carta a Cleón; luego recompensa al mensajero y lo unge caballero. Salen PERICLES por una puerta y Cleón por la otra.
Quedó en casa el buen Helicano
y no para comerse el grano
que otros sembraron, ni la miel
pues barre el mal y alienta el bien.
A su monarca tiene al tanto