Romances
Romances la odiosa exigió tributo.
La ambición de César, que se infló
hasta dilatar los confines del mundo,
contra toda justicia nos impuso el yugo.
Y propio de nuestra sangre aguerrida
será liberarnos. Por eso decimos
al César que fue Mulmucio,
nuestro antecesor, quien promulgó
las leyes que mutiló su espada,
y que emprenderemos su restauración
en virtud de nuestro poder y pese a Roma.
Mulmucio redactó las leyes,
él fue el primer britano en ceñir
corona y nombre de rey.
LUCIO Lamento,
Cimbelino, proclamar la enemistad
de César Augusto, que tiene por vasallos
más reyes que tú siervos en palacio.
Escúchalo pues de mí. Guerra y ruina
te anuncio en nombre de César. Contad
con su furia irresistible. Dicho esto,
por mi parte te doy las gracias.
CIMBELINO Sé bienvenido,
Cayo. Tu César me armó caballero,
junto a él pasé mi juventud
y aprendí el honor que quiere arrebatarme
y me obliga a defender a toda costa.