Romances
Romances Los panonios y los dálmatas luchan ahora
por su libertad, blandos serían los britanos
de no seguir su ejemplo. Y blandura en nosotros
no hallará César.
LUCIO Los hechos lo dirán.
CLOTEN Su majestad os da la bienvenida. Quedaos con nosotros un día o dos. Si más tarde nos buscáis con otras intenciones, nos encontraréis tras nuestro cinturón de agua salada. Vuestro será si conseguís arrancárnoslo. Si caéis en la empresa, nuestros cuervos engordarán gracias a vos, y se acabó el asunto.
LUCIO Sea, señor.
CIMBELINO Conozco la voluntad del César, y él la mía.
Solo queda daros la bienvenida.
Fanfarria.
Salen.
ESCENA II
Entra PISANIO leyendo una carta.
PISANIO ¿Cómo? ¿Adulterio? ¿Por qué calla el nombre
de su acusador? ¡Ah, Leonato, mi amo,
qué infección extraña enfermó tu oído!
¿Qué falso italiano de lengua y manos
venenosas abusa de tu buena fe atolondrada?
¿Infiel? No. Por su fidelidad
la castigan, y más que como mujer