Romances
Romances a todos los maridos que cometen esa falta
no le quedaría un solo súbdito.
LEONTES ¡Por última vez, sáquenla de aquí!
PAULINA El hombre más indigno y desnaturalizado
no se comportaría peor.
LEONTES ¡Te mandaré a la hoguera!
PAULINA No me importa. El hereje es el que enciende el fuego,
no el consumido por las llamas. No le diré tirano,
pero el trato cruel que ha dado a nuestra reina,
sin más pruebas para acusarla que su imaginación
desquiciada, huele a capricho de tirano
y a los ojos del mundo será un escándalo innoble.
LEONTES (A ANTÍGONO.) ¡Por tu juramento de obediencia,
llévatela de aquí! Si yo fuera un tirano,
¿qué sería de su vida? No se atrevería
a decírmelo siquiera. ¡Largo con ella!
PAULINA Les pido que no me empujen. Ya me voy.
Cuide al bebé, mi señor; es su hija. Quiera Zeus
enviarle un espíritu más atinado. ¡Quítenme
esas manos de encima! Como sigan mimándole
la locura, ninguno de ustedes le hará
el menor bien. Calma, calma. Adiós. Me retiro.
Sale PAULINA.